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¿Qué es la Iniciativa Q y por qué se compara con Bitcoin?

Procesadores de pagos como paypal o la plataforma para recibir pagos payoneer son buena muestra de cómo ha cambiado la manera de comprar o pagar servicios. El dinero electrónico está presente en nuestras vidas para hacer cualquier tipo de operación o transacción.

Así nace Initiative Q como “el sistema de pago del futuro”. La idea se basa en una de las premisas que ayudaron a promover las criptomonedas: crear una moneda digital universal, que puede ser usada en cualquier lugar del mundo, sin necesidad de dinero en papel o tarjetas.

¿Cómo? De acuerdo con Initiative Q, con el uso de tecnologías para sistemas de pagos que existen desde hace años, pero que no están disponibles porque dependen de un uso masivo. La idea, entonces, es cambiar ese escenario distribuyendo recursos – como la moneda Q – gratuitamente a los primeros usuarios que se inscriben.

Aquí es donde comienza la onda de invitaciones. No se puede registrar sólo visitando el sitio oficial. Es necesario acceder a uno de los enlaces de invitaciones que se distribuyen virtualmente en las redes sociales y en servicios como WhatsApp. Los participantes activos deben cumplir algunas tareas para recibir las Qs. ¿La principal de ellas? Distribuir invitaciones.

Todo usuario que entra gana una cierta cantidad de Qs, siempre que cumpla las tareas. Sin embargo, a medida que el número de miembros aumenta, menor es la recompensa dada a los nuevos integrantes. La propia Initiative Q señala que cuanto antes haga el registro, mayor será la recompensa.

¿La moneda Q es una criptomoneda similar a Bitcoin?

La propuesta de Q es ser una moneda digital, pero no una criptomoneda. En realidad, la asociación de Q con Bitcoin es sólo una estrategia para crear un sentido de oportunidad. En sus primeros años, el Bitcoin fue visto con escepticismo, pero luego se apreció enormemente. La idea vendida aquí es que la historia puede repetirse con la Q.

Sólo que los dos proyectos son muy diferentes. En contra de Bitcoin y otras criptomonedas, la propuesta de Q es seguir un modelo centralizado, con la Initiative Q actuando como una especie de banco central asociado a un comité monetario.

Como consecuencia, la moneda Q no tendrá un blockchain. Una de las razones para ello es evitar que haya un consumo exacerbado de energía en el procesamiento de las operaciones, dice las páginas de ayuda del proyecto. La seguridad, en palabras de Initiative Q, va a ser garantizada con “un sólido sistema de confianza y gobernanza”.

¿Hay gente de PayPal en el medio?

Este es uno de los puntos más controvertidos. La invitación en las redes sociales dice que el proyecto tiene ex empleados de PayPal detrás. Pero el sitio oficial cita sólo dos nombres: Lawrence White, un economista que asumió la función de consejero, y el empresario Saar Wilf, que aparece como el fundador de Initiative Q.

Wilf es quien tuvo su paso a través de PayPal. Se sabe que él creó y vendió una empresa llamada Fraud Sciences de PayPal en 2008 (en ese momento, la empresa pertenecía a eBay) por $ 169 millones de dólares. El empresario se quedó allí durante algún tiempo y luego pasó a trabajar con otras startups aparentemente menos expresivas, incluyendo una plataforma de crowdsourcing.

Contactado por Mashable, Initiative Q dice que el proyecto cuenta con la participación de otro ex empleado de PayPal, una persona de nombre Aviv Cohen. Pero, que quede claro: PayPal en sí no tiene ningún compromiso con la iniciativa.

¿Initiative Q es una pirámide?

Solo los miembros de Initiative Q pueden invitar a más gente. Además, las invitaciones disponibles para cada miembro son limitadas. Así pues, juntando este aspecto con la disminución progresiva de la recompensa a medida que la base de registros aumenta, se tiene un sentido de urgencia que recuerda bastante las tácticas usadas para la propagación de pirámides financieras.

A pesar de ello, no se puede clasificar Initiative Q como una pirámide. No en la actual etapa, por lo menos. Por defecto, los esquemas del tipo usan dinero de los nuevos miembros para pagar a los que están en las capas superiores de la pirámide, cosa que no existe aquí. Por ahora, Initiative Q pide solo registro con nombre y correo electrónico o perfil en las redes sociales.

Esto quiere decir que Initiative Q es segura? ¿Hay algún riesgo?

A primera vista, no hay nada que sugiere peligro. Initiative Q no solicita datos sensibles (como tarjetas de crédito o número de documentos) y no requiere instalación de apps oscuras, por ejemplo. Además, como la adhesión depende de invitaciones validadas – el emisor necesita verificar el nuevo miembro para que la cuenta de este sea activada -, parece haber poco margen para trampas.

Sin embargo, yo no bajaría la guardia. Los cuidados comienzan por las promesas tentadoras. El sitio oficial dice que “las recompensas en Q reservadas hoy provienen de una oferta total de 2 billones de Qs”. La meta es hacer que cada Q corresponda a US $ 1. Este objetivo depende de la amplia aceptación de la moneda, pero suponiendo que ese día llegue, el usuario que obtuvo 15 mil Qs en la entrada tendrá el equivalente a US $ 15 mil para moverse.

 

Es un dinero considerable obtenido con poco esfuerzo. Es verdad que el valor de $ 1 para cada Q es sólo una meta bastante audaz, no una promesa garantizada. Pero la expectativa generada a partir de eso es suficiente para que la idea alcance proporciones virales.

Lo que más preocupa es cómo se utilizarán los datos recopilados. La fase inicial sólo requiere el nombre y el correo electrónico, pero no es pequeña la posibilidad de que se solicite más información. Además, nada impide que, en algún momento, los pagos en efectivo sean requeridos para “hacer que la máquina gire” – dependiendo de cómo se haga, ahí sí el movimiento podrá ser considerado pirámide.

¿Entonces la Iniciativa Q no vale la pena?

Como he dejado implícito más arriba, es bueno no bajar la guardia. Por lo menos hasta ahora, no hay evidencia de fraude, pero todo suena tan prometedor que resulta difícil no desconfiar.

Comienza con el hecho de que el sistema aún no existe. No se puede probar la plataforma o tener un entendimiento profundo de cómo funcionará la Q. La moneda es sólo una idea. En la actualidad, la única cosa tangible de Initiative Q es el resultado de su trabajo de marketing.

Un marketing bien ejecutado -aunque controvertido-, pues tiene como base tácticas que despiertan fuerte interés:

 

  • La promesa de ganancias significativas con poco esfuerzo para los primeros privilegiados;
  • El sentimiento de urgencia despertado por el riesgo de recibir menos si el registro no se hace cuanto antes;
  • El sentido de oportunidad por la posibilidad de que la moneda Q se vuelva tan valorada como Bitcoin;
  • El uso indirecto del nombre de PayPal para dar más credibilidad a la iniciativa

 

Estas tácticas no caracterizan el fraude, pero son un indicio fuerte de que la moneda puede no ser tan revolucionaria. Por lo menos por ahora, todo parece no pasar de un plano utópico.

De acuerdo con Wilf, la fase de reclutamiento va hasta mediados de 2019. Sólo después de eso es que el sistema de pago será desarrollado. La expectativa es que la Q lleve uno o dos años para empezar a circular en algunas regiones, pero el alcance global debe exigir mucho más tiempo: “yo diría que puede llevar más o menos 10 años”, dijo el ejecutivo.

¿Si va a valer la pena? Puede valer la pena. Pero, ante todas las circunstancias, es prudente no tener grandes expectativas.