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En qué consiste el funcionamiento de una cortina de aire. Ventajas de su instalación

Las cortinas de aire son esos grandes dispensadores que se asemejan a los aparatos de aire acondicionado y que se sitúan en las puertas sobre todo de los grandes almacenes, cuya presencia notamos cuando se abren las puertas automáticas y que se manifiesta con una agradable corriente de aire.

Una cortina de aire por tanto es un tipo de equipo de ventilación, consistente en un sistema mediante el cual entra corriente por una rejilla (la cual puede actuar también de filtro si se adecua para ello) y se expulsa por diferentes boquillas de aire que actúan como pantalla invisible en entornos donde las puertas por diferentes circunstancias se mantienen casi todo el tiempo abiertas (centros comerciales, zonas de paso, entradas a comercios etc.).

Hasta aquí la parte técnica pero, ¿por qué y para qué son tan necesarios estos sistemas?

Imagen: nergiza.com

 

Una forma eficiente de ahorro

Piensa en cuánto dinero invierte en mantener el local a una temperatura adecuada durante todo el año. ¿Sabe que gran parte de ese dinero se “escapa” al momento en el que alguien abre la puerta o ventana y con ello, el aire acondicionado se libera?

En sitios con mucho tránsito, esta lógica y repetida operación supone que los aparatos de aire acondicionado se vean obligados constantemente a aumentar su operatividad, forzando su funcionamiento para mantener de forma constante una temperatura deseada.

Teniendo en cuenta que lo que más cuesta de un aparato de aire acondicionado es llegar a la temperatura deseada, significan numerosos picos de gasto a lo largo de todo el tiempo que permanezca abierto el local, por no decir que un exceso de rendimiento continuado perjudica seriamente la vida útil de cada aparato, teniendo que ser más frecuente su renovación.

 

Una forma higiénica de mantener el ambiente limpio

Mantener una temperatura agradable es muy importante y la principal función de las cortinas de aire, aislando la temperatura exterior de la interior sin necesidad de barreras arquitectónicas para ello, pero también tiene una segunda función de vital importancia, y no es otra que purificar el ambiente.

Cuando abrimos la puerta o ventana no sólo permitimos la entrada de corrientes de aire frío o caliente, sino también de partículas de polvo, insectos, agentes contaminantes y olores externos. Al aportar una barrera vertical de aire invisible, impedimos también que circulen todos estos visitantes indeseados.

 

Una forma agradable de dar la bienvenida

¿En cuántas ocasiones ante temperaturas extremas hemos deseado acudir a un local acogedor que nos proporcione calidez o frescor? Pese a que ya hemos comentados los beneficios de la cortina de aire a la hora de mantener una temperatura ideal, no es lo mismo que crucemos ésta sin más que haciéndolo mediante calefacción o corriente fría que nos dé la bienvenida.

Las corrientes de aire, al igual que el aire acondicionado, se pueden regular mediante termostato si se desea para que produzcan una barrera fría o cálida.

 

Una forma inteligente de aumentar la eficiencia energética

Evitando el gasto energético de tener que autorregular la temperatura cada vez que se abre una puerta o ventana, conseguimos que toda medida de eficiencia aplicada al local se mantenga inalterable, como por ejemplo una temperatura constante de 20 grados o el sellado de ventanas y otros puntos de fuga de aire.

Por lo tanto, las cortinas de aire son una medida muy necesaria para neutralizar toda circunstancia que impida el correcto funcionamiento de las medidas de ahorro tanto económico como energético, siendo el complemento adecuado para alcanzar la eficiencia en locales.